Consagración a La Sagrada Familia

Oración y Consagración

Fuente: Devocionario.com

ORACIÓN

Sagrada Familia de Nazaret: enséñanos el recogimiento, la interioridad; danos la disposición de escuchar las buenas inspiraciones y las palabras de los verdaderos maestros.

Enséñanos la necesidad del trabajo de reparación, del estudio, de la vida interior personal, de la oración, que sólo Dios ve en lo secreto;enséñanos lo que es la familia, su comunión de amor, su belleza simple y austera, su carácter sagrado e inviolable. Amén.

CONSAGRACIÓN A LA SAGRADA FAMILIA I

Oh Jesús, Redentor nuestro amabilísimo, que habiendo venido a iluminar al mundo con la doctrina y con el ejemplo, habéis querido pasar la mayor parte de vuestra vida, humilde y sujeto a María y a José en la pobre casa de Nazaret, santificando a aquella Familia que había de ser el modelo de todas las familias cristianas; acoged benigno la nuestra, que ahora se dedica y consagra a Vos.

Dignaos protegerla, guardarla y establecer en ella vuestro santo temor, con la paz y concordia de la caridad cristiana, para que imitando el ejemplo divino de vuestra Familia, pueda alcanzar toda entera, sin faltar uno solo, la eterna bienaventuranza.

María, Madre de Jesús y Madre nuestra, con vuestra piadosa intercesión haced que sea aceptable a Jesús esta humilde ofrenda, y obtenednos su gracia y bendición.

Oh san José, custodio santísimo de Jesús y de María, socorrednos con vuestras plegarias en todas las necesidades espirituales y temporales, a fin de que en unión con María y con Vos, podamos bendecir eternamente a nuestro divino Redentor Jesús. Así sea.

CONSAGRACIÓN A LA SAGRADA FAMILIA II

Señor Jesucristo, quien con María y José consagraste la vida doméstica con Tus inefables virtudes, concede que nosotros, con la asistencia de los dos, podamos aprender con el ejemplo de La Sagrada Familia y podamos atender a su eterna fraternidad. Por quien vive y reina por los siglos de los siglos. Amén. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Rosario de los NO nacidos

Me parece hermoso aportar desde este rinconcito, que es su casa, a la celebración del mes dedicado al Santo Rosario. Porque la fe debe materializarse en acciones, y que mejor acción que unirnos en oración para tratar de evitar que más niños mueran por ignorancia. Digo ignorancia, porque sus mamás seguro no saben bien que en su vientre hay vida y que Dios tiene un Plan perfecto y maravilloso para cada vida, indistintamente el contexto de su concepción. Yo no juzgo a quien lo hace, condeno la acción, que es un asesinato, aunque algunos lo quieran pintar de otro color.

Con esta breve reflexión me uno a la Fiesta de Enlaces, que promueve Familia Católica, para celebrar el mes del Rosario, compartiendo una forma diferente y original de rezarlo, con la intensión especial de salvar vidas del aborto: El Rosario de los No Nacidos. Además los invito a visitar el blog Familia Católica, donde podrán encontrar cientos de ideas originales y divertidas para celebrar la fe en familia, todos los días!

Fuente y para más detalles : http://www.amorsanto.com/

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Fuente: http://www.corazones.org


http://www.corazones.org/lugares/usa/san_agustin_fl/a_san_agustin.htm

Oraciones

Hermosa Señora de La leche, amadísima madre del Niño Jesús y Madre mía, escucha mi humilde oración. Tu corazón de madre sabe todos mis deseos, todas mis necesidades. Solo a ti, Inmaculada Virgen, tu hijo Divino ha dado a comprender los sentimientos que llenan mi alma.

Tuyo fue el sacro privilegio de ser Madre del Salvador. Intercede ahora con Él, mi amadísima Madre, para que, de acuerdo con Su voluntad, pueda yo ser madre de otros hijos enviados por Nuestro Señor. Esto pido, O Señora de La Leche, en nombre de tu Hijo Divino, mi Señor y Redentor. Amén.

O Señor Jesucristo, por la intercesión de Tu tierna Madre, Nuestra Señora de la Leche, quien te llevó cerca de su corazón durante esos largos meses antes de tu nacimiento, me entrego en tus manos. Líbrame te imploro, de preocupaciones inútiles y consumidoras.

Acepta el sacrificio de mis males y dolores, los cuales yo uno con tus padecimientos en la cruz. Sobre todo, misericordioso y amadísimo Jesús, protege de todo mal a este hijo que tú me has dado, dotándolo de la salud y vigor que necesita cada niño. Inculca en mi corazón y en mis labios las palabras y las oraciones de tu Madre y la mía, Nuestra Hermosa Señora de La Leche. Todo esto pido en fin de que mi hijo y yo podamos vivir para alabar eternamente tu Santo Nombre. Amén.

A ti, Hermosa Señora de La Leche, y a tu hijo Divino, dedico ahora esta criatura que nuestro Señor me ha dado. Pido que me obtengas las gracias físicas y espirituales que necesito, para cumplir mis deberes a cada momento.

Inspírame con los sentimientos maternales que sentiste durante la época que pasaste al lado del Niño Jesús. Consigue que yo, imitándote a ti, O Señora de la Leche, alimente a mi hijo en perfecta salud. En todas las cosas, ayúdame a seguir el ejemplo, que tú, modelo perfecto de todas las madres, me has dado.

Permite que mi familia refleje las virtudes de tu Sagrada Familia en Nazaret. Por último, encomiendo a tu cariñoso cargo todas las madres de la tierra, en cuyas manos Él ha confiado las almas de Sus pequeños. Amén.

Historia

En Madrid, una estatua de la Virgen de Nuestra Señora de la Leche que había sido rescatada de manos sacrílegas, fue expuesta en el hogar de un matrimonio piadoso. Cuando parecía que seguramente morirían tanto la madre como el hijo innato, Nuestra Señora de La Leche oyó los ruegos apremiantes del esposo, y le concedió a ella un parto feliz. Juntos, los esposos propagaron a otras familias la noticia del poder que tenía la Santísima Virgen ante Nuestro Señor. Sabedor de la intercesión de Nuestra Señora Virgen de La Leche, el Rey Felipe III de España edificó personalmente un santuario en honor de la maternidad de ella. Poco después, esta devoción se hizo una de las más famosas por toda España.

Hacia el 1620 los colonos Españoles, como señal de su amor a la Madre lactante de Jesucristo, establecieron el primer santuario dedicado a la Santísima Virgen María en lo que hoy es Estados Unidos. Lo establecieron en el mismo sitio donde se había celebrado la primera misa años antes, es decir, en la Misión Nombre de Dios, en San Agustín, Florida. La capilla rústica y varias otras, edificadas después fueron destruidas por la artillería en los primeros días de la colonia, y después por los huracanes. La actual capilla fue construida en 1915, y en ella está expuesta la réplica de la estatua rústica.

Miles de Madres acuden todos los años al santuario de Nuestra Señora de La Leche en el antiguo San Agustín para pedir la bendición de la maternidad, rogando la intercesión de Nuestra Señora de la Leche, a fin de que Dios les conceda un buen parto, como asimismo hijos contentos y piadosos. Varios miles escriben anualmente al Padre director pidiendo que los recuerden en sus misas y oraciones. Muchos miles de cartas atestiguando el amor de Nuestra Señora a sus hijos devotos y fieles.